Después de un largo día de trabajo, la lluvia acompañó mi regreso...
Desde mi oficina ...
Con su suave caida en el techo
miles de gotitas en el paradero
se mezclaron como acordes en mi pecho
como si fueran un invisible pasajero.
Ya cerca de casa...

miles de gotitas en el paradero
se mezclaron como acordes en mi pecho
como si fueran un invisible pasajero.
Ya cerca de casa...

Una húmeda alfombra cubría mis pasos
mi paragüas transparente jugueteaba con el viento,
al mismo tiempo que refrescaba árboles y retazos de viejos ocasos
renovando mi barrio de nuevos colores y bellos momentos.
Desde mi puerta...

Al llegar a casa quise capturar el instante
al cerrar la puerta la lluvia ante mis ojos visible,
se transformaba en una despedida invisible de lágrimas distantes
esperando hacerme compañía en un futuro encuentro imperdible.
mi paragüas transparente jugueteaba con el viento,
al mismo tiempo que refrescaba árboles y retazos de viejos ocasos
renovando mi barrio de nuevos colores y bellos momentos.
Desde mi puerta...

Al llegar a casa quise capturar el instante
al cerrar la puerta la lluvia ante mis ojos visible,
se transformaba en una despedida invisible de lágrimas distantes
esperando hacerme compañía en un futuro encuentro imperdible.